La historia de Cenicienta puede ser un cuento de hadas, aunque visto desde otra óptica también puede ser un retrato sobre el maltrato hacia el género femenino. Por eso un grupo de mujeres maltratadas de Barcelona le solicitó a la escritora Nunila López una versión diferente del clásico relato enfocado a en la temática de la violencia de género.
La cenicienta que no quería comer perdices retrata al personaje de la princesa como una mujer enferma, deprimida y perdida que no llega antes de las doce de la noche a su casa sino después de las doce del mediodía y con resaca.
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En el libro el Hada Madrina es la que ayuda a Cenicienta a decir "¡basta!" y además aparecen otros personajes de cuentos de hadas como La Bella Durmiente y Blancanieves que son adictas al prozac, Caperucita Roja que sufre maltratos físicos y Pinocho que está cansado de sus mentiras.